El patrimonio es fuente de riqueza.
PRENSA - Comunicados de Prensa
Escrito por Sergio Daniel Bote (La Vanguardia)   

La Fundación Ciudad de Sigüenza, en La Vanguardia.

 

El pasado día 7 de enero en el suplemento Semanal de la Vanguardia, se publica un artículo LA TERCERA VÍA CIUDADANA, sobre el compromiso de la sociedad civil a través de las fundaciones cívicas para implicar a sus comunidades a buscar soluciones en diferentes ámbitos. 

Una de las tres fundaciones cívicas elegidas para el reportaje ha sido la Fundación Ciudad de Sigüenza.

 

“El patrimonio es fuente de riqueza”

LA VANGUARDIA. Suplemento Semanal. 7 de enero de 2012. Sergio Daniel Bote.

 

La Fundación Ciudad de Sigüenza (Guadalajara) nació por la preocupación de unos ciudadanos por el mal estado de uno de sus edificios más singulares, la casa del Doncel, del siglo XV. “Nos juntamos seis amigos y nos pusimos a pensar qué podíamos hacer y aportar como ciudadanos de Sigüenza”, recuerda Gloria de las Heras, vicepresidenta de la fundación. “Todos queríamos trabajar por la ciudad y dentro de eso, recuperar la casa del Doncel, un edificio gótico que se estaba cayendo. Queríamos evitar la especulación, que no tiraran nada. Estuvimos bastante tiempo buscando unos patronos y al final la compramos a título personal para rehabilitarla y buscarle usos culturales”.

 

Después del esfuerzo, vino la recompensa. En una reunión con el rector de la Universidad de Alcalá de Henares, que a pesar de estar en Madrid también desarrolla sus actividades en la limítrofe provincia de Guadalajara. “El rector nos contó que tenían intención de establecer una sede en Sigüenza pero que aún no habían hecho nada. Así que ahí empezó el proceso de colaboración con la universidad, que nos compró el edificio. Y así también se pudo rehabilitarla plaza del Concejo, que es la más antigua”, explica De las Heras. Cualquier preocupación ciudadana puede dar origen a una fundación cívica. “Nuestro objetivo es crear conciencia del patrimonio histórico y artístico como fuente de desarrollo y un valor seguro. Hemos provocado que otros se sumaran a nuestro proyecto. Ahora colaboramos con otros grupos y asociaciones en actividades como conciertos, cursos de verano o jornadas de patrimonio para los jóvenes. Estamos muy cerca de Madrid y nuestros jóvenes se van. Y sin jóvenes no hacemos nada”.

 

Todo proyecto ambicioso exige un poco de valentía. “Lo hicimos hace trece años y la verdad es que éramos un poco inconscientes, no sé si ahora nos atreveríamos a hacerlo de nuevo. Pero hay que arriesgarse y sobre todo trabajar mucho, y yo espero que tenga continuidad y que venga gente nueva que siga con el proyecto”, asegura. En cuanto al papel de las administraciones públicas, De las Heras insiste en que “no hay que esperar que alguien venga y te solucione las cosas. Nos tenemos que mover. Y es un enriquecimiento para todos. No somos enemigos de las instituciones públicas, al contrario, queremos ayudar. El ciudadano, aparte de votar, también tiene que implicarse más directamente” .En definitiva, como dice el propio lema de las fundaciones cívicas: ciudadanos para ciudadanos.