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Sigüenza s.XV
En el s.XV la ciudad medieval de Sigüenza dibujada sobre un mapa se dividía en tres barrios claramente diferenciados y separados por unas robustas murallas de piedra que los rodeaban, el barrio comunal, la judería y el religioso. Cada muralla con sus respectivas puertas y dentro de la primera muralla regida por un Alcaide Mayor y cinco Alcaldes de portazgo o aportillados encargados del cierre al toque de retiro, se rodeaba el barrio comunal en donde tenía lugar el mercadeo, el concejo, las parroquias y el castillo. En el destacan las actuales Iglesias románicas de San Vicente y de Santiago Apostol, la Plazuela de la cárcel (centro de toda la actividad comunal y reuniones del Ayuntamiento) y la plaza del castillo.Las calles de la parte alta de Sigüenza en este siglo eran bastante similares a las actuales, ya que su conservación a perdurado con el paso del tiempo, no corriendo al misma suerte muchos de los edificios. Eran estrechas y con soportales para protegerse del frío, angostas y de trazado regular. En las travesañas Alta y Baja, calles transversales que van de la calle mayor a la parte oeste de la ciudad acabando en sendas puertas de salida a extramuros, se llevaba a cabo al mayor parte de la actividad comercial. En esta zona se ubica la casa natal del Doncel de Sigüenza. Palacio de los Arce.
En la Travesaña Alta , frente a la Iglesia de San Vicente, hay una pequeña plaza donde un palacio se alza majestuoso, con la fachada dividida en tres plantas. Tiene en la primera un gran arco de medio punto adovelado y circuido por una moldura sencilla, en sus dos pisos se abren dos ventanas y un balcón orladas con bolas y queda rematada la parte superior con una fila de almenas coronadas con esferas de piedra. Los escudos que figuran sobre los lados del arco principal pertenecen a las familias Vázquez de Arce y Sosa, padres del doncel, al servicio del Segundo Duque del Infantado y que ordenaron su construcción en el s.xv. El Doncel y su familia. MARTIN VAZQUEZ DE ARCE, Comendador de la Orden Militar de Santiago, que yace en la Capilla de los Arces en la Catedral de Sigüenza, más conocido por el apelativo de “El Doncel de Sigüenza”. Nació en el seno de una familia noble, aunque no fuese de primera fila, como lo indica su calidad de Comendador santiaguista, como su padre. Ser Comendador era entonces una alta dignidad, que se concedía a Caballeros que conocían perfectamente el uso de las armas y que tenían una conducta cristiana intachable. Abuelos: don Martín Vázquez de Sosa y doña Sancha Vázquez, a quienes conoció de joven, pues tenía diez años cuando ambos murieron. Padres: don Fernando de Arce y doña Catalina de Sosa, que le sobrevivieron largos años. Hermanos: don Fernando de Arce, que llegó a la dignidad de Obispo de Canarias; don Francisco de Arce y doña María de Arce, la cual casó con don Diego Bravo y de cuyo matrimonio se conoce una hija llamada doña Catalina de Arce y Bravo. En el testamento de los padres, se cita la existencia de una hija legítima de don Martín, y como nos señala don Gregorio Sánchez Doncel, habida de matrimonio canónico, con esposa no reseñada, cuya hija se llamó Ana. Con Capilla propia en la Catedral, al lado del Crucero, desde 1491, cinco años después de haber muerto el joven Comendador, la familia de los Arces servía a la familia de mayor prestigio y valimento en la Corte de los Reyes, y su Obispo, que a su vez aglutinaba la representatividad de tan disciplinada y poderosa familia de los Mendoza y su partido. Los Arces intervinieron de una manera decisiva en las guerras de Granada, que si bien duraron desde 1481 hasta la rendición de Granada en 1494, los Arces intervinieron en los diversos cercos que permitieron a. las tropas cristianas aposentarse definitivamente con sus Reales en la vega granadina, frente a la capital. En una emboscada fallece el doncel en 1486 a la edad de 25 años siendo enterrado en la Capilla de San Juan y de Santa Catalina más conocida como Capilla de los Arces, en la Catedral de la ciudad de Sigüenza.
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